El nuevo Ford Escort RS de Boreham: El rebelde que desafía a los superdeportivos modernos
En una época donde los autos deportivos sufren por el exceso de pantallas, filtros digitales y asistencias electrónicas, los puristas exigen a gritos sensaciones reales. Sin embargo, muy pocas marcas se atreven a escuchar este llamado. Por lo tanto, el espectacular Ford Escort RS de Boreham llega al mercado mundial como el antídoto definitivo para los verdaderos amantes de la vieja escuela.
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¿Por qué no es un restomod tradicional?
En primer lugar, es fundamental aclarar que no estamos ante un carro clásico restaurado con piezas modernas. Al contrario, se trata de un vehículo completamente nuevo que cuenta con la autorización y el número de chasis oficial otorgado por Ford.
Además, la ligereza extrema es el pilar central de todo su desarrollo conceptual. Gracias a la ingeniería moderna y al uso de un esquema de suspensión de titanio y aluminio, este juguete de circuitos detiene la báscula en un peso objetivo de apenas 895 kg. En consecuencia, su agilidad en las curvas promete revivir las épocas doradas del automovilismo de competición.

Un corazón atmosférico diseñado para el frenesí
Por otra parte, la verdadera magia de este proyecto ocurre directamente debajo del capó. El modelo está equipado con un soberbio motor atmosférico de 2.1 litros que genera 326 caballos de fuerza. Lo más impresionante de esta configuración mecánica es que es capaz de estirar con violencia hasta las 10,000 revoluciones por minuto.
Por consiguiente, al eliminar los turbos del mapa, el piloto experimenta un sonido puro, ensordecedor y una respuesta al acelerador totalmente inmediata. Toda esta potencia se gestiona mediante una caja manual de cinco velocidades con patrón dog-leg que envía el poder directo al eje trasero.

Pureza salvaje no apta para cualquiera
Fiel a su filosofía radical, el fabricante decidió omitir cualquier tipo de asistencia moderna. Por lo tanto, el conductor no encontrará dirección asistida, frenos ABS ni control de tracción; aquí todo depende del juego de pies y las manos del piloto.
Finalmente, debes tener en cuenta que el acceso a este nivel de purismo será extremadamente limitado. Boreham solo construirá 150 unidades para todo el mundo, con un precio exclusivo que arranca en los $393,000 dólares. En conclusión, no es un carro barato, pero representa el homenaje más honesto y visceral al legado deportivo de los años 70.



